Las instalaciones eléctricas industriales en México constituyen el segmento más complejo y de mayor responsabilidad del diseño eléctrico. Una planta manufacturera, una nave de almacenamiento automatizado o una línea de producción automotriz implican sistemas trifásicos de alta potencia, coordinación de protecciones sofisticada y sistemas de puesta a tierra que deben cumplir tanto la NOM-001-SEDE-2012 como la NOM-029-STPS-2011 de mantenimiento eléctrico.
Si buscas el precio del kWh industrial CFE, no uses una cifra única nacional: el costo depende de la tarifa impresa (por ejemplo GDMTO/GDMTH para media tensión, DIST para subtransmisión o DIT para transmisión, cuando aplique), tensión de suministro, región, horario, demanda máxima, cargos de capacidad, factor de potencia, IVA y condiciones del contrato. Para estimar un recibo industrial separa energía kWh, demanda kW, horario base/intermedio/punta y recargos o bonificaciones antes de comparar proyectos de ahorro.
El diseño eléctrico industrial parte de la subestación: un transformador que puede recibir energía en media tensión (por ejemplo 13.2 kV, 23 kV o 34.5 kV, según red y contrato) y la reduce a 480V, 440V o 220V trifásico para alimentar los equipos de proceso. Las subestaciones industriales incluyen celdas de media tensión con interruptores de corte en vacío o SF6, transformador tipo seco o sumergido en aceite, tablero general de baja tensión con interruptor de potencia, y sistema de medición para facturación CFE según la tarifa autorizada.
Los motores eléctricos suelen concentrar una parte importante de la carga industrial. El dimensionamiento correcto del arrancador (directo, estrella-delta, arrancador suave o variador de frecuencia) determina las corrientes de arranque, el calibre del alimentador y la coordinación con las protecciones. Un motor de 50 HP (37.3 kW) a 440V trifásico puede tomarse como caso de cálculo para revisar corriente nominal y arranque, pero la corriente real debe confirmarse con placa, eficiencia, servicio, tensión y método de arranque. El uso de variadores de frecuencia (VFD) puede reducir picos y consumo en bombas o ventiladores de carga variable, pero el ahorro debe comprobarse con curva de operación, horas, presión mínima, armónicos, pérdidas del variador y tarifa real.
La coordinación de protecciones en un sistema industrial requiere un estudio de cortocircuito y selectividad. El objetivo es que ante una falla, solo dispare el interruptor más cercano al punto de falla sin afectar el resto de la planta. Esto exige calcular las corrientes de cortocircuito en cada punto del sistema (desde la acometida de media tensión hasta cada tablero de distribución), seleccionar interruptores con capacidad interruptiva adecuada, y ajustar las curvas tiempo-corriente para garantizar selectividad.
El sistema de puesta a tierra industrial es vital para la seguridad del personal y la integridad de los equipos. No use un valor único de resistencia como aceptación universal: la NOM-001-SEDE exige puesta a tierra y unión conforme al sistema, electrodos, equipo y trayectoria de falla; el objetivo de ohms se define por proyecto, equipo sensible, protección contra rayos, estudio de suelo, aseguradora, autoridad o UVIE cuando aplique. El diseño puede incluir malla de tierra, electrodos, conductores de protección, unión equipotencial y mediciones documentadas.
La eficiencia energética industrial va más allá del ahorro en iluminación: comprende la corrección del factor de potencia, la optimización de motores mediante variadores de frecuencia, la recuperación de calor de procesos y la implementación de sistemas de gestión de energía conforme a ISO 50001. Priorice medidas con medición: recibos, demanda máxima, perfil horario, factor de potencia, kVAR, curva de carga y costo instalado; no presuponga porcentajes de ahorro sin auditoría y operación real.