Las instalaciones eléctricas comerciales en México abarcan desde pequeños locales de 50 m² hasta centros comerciales de varios pisos. A diferencia del sector residencial, los establecimientos comerciales operan predominantemente con servicio trifásico (220V/127V) y enfrentan requisitos más estrictos de la NOM-001-SEDE-2012 en cuanto a cálculo de carga, protección diferencial y eficiencia lumínica.
La carga eléctrica de un local comercial se calcula según el Artículo 220 de la NOM, considerando la carga de iluminación por metro cuadrado (39 VA/m² para oficinas, 33 VA/m² para comercio/tiendas, 3 VA/m² para almacenes), la carga de contactos, y las cargas especiales como equipos de refrigeración, cocinas comerciales, o sistemas HVAC. Un restaurante de 200 m² puede tener una carga instalada de 50-80 kW, mientras que una oficina del mismo tamaño puede requerir 25-40 kW.
La iluminación comercial merece atención especial: la NOM-025-STPS-2008 establece niveles mínimos de iluminación para cada tipo de espacio laboral. Una oficina requiere 300-500 lux en áreas de trabajo, mientras que un establecimiento de venta al menudeo necesita 300-750 lux dependiendo del tipo de producto exhibido. El diseño lumínico eficiente con tecnología LED puede reducir el consumo energético de iluminación hasta un 70% comparado con fluorescentes convencionales.
El factor de potencia es crítico en instalaciones comerciales. La CFE puede aplicar recargos importantes cuando el factor de potencia cae por debajo del umbral aplicable; para el criterio general no doméstico se usa 0.90, mientras que ciertos usuarios de media tensión con demanda contratada alta o alta tensión deben revisar exigencias superiores del Código de Red. Equipos como motores de refrigeración, balastros electromagnéticos y transformadores degradan el factor de potencia. La solución típica es instalar un banco de capacitores automático que corrige el FP en tiempo real, pero su recuperación debe estimarse con recibos reales, kVAR requeridos, armónicos, perfil de carga y costo instalado.
Los sistemas de aire acondicionado representan entre el 40% y 60% de la carga eléctrica total en establecimientos comerciales de zonas cálidas de México. Un diseño eficiente considera unidades tipo mini-split inverter para oficinas, sistemas VRF (Variable Refrigerant Flow) para edificios corporativos, o chillers para centros comerciales. Cada minisplit de 2 toneladas consume entre 2,000-2,400 watts, requiriendo un circuito dedicado con protección de 20A y conductor calibre AWG 10.
El tablero de distribución comercial es significativamente más complejo que el residencial: incluye medición de energía bidireccional, protección diferencial por zonas, monitoreo de consumo por circuito, y transferencia automática a planta de emergencia cuando la normatividad lo requiere. Los establecimientos con afluencia de público superior a 100 personas deben contar con iluminación de emergencia y señalización conforme a la NOM-003-SEGOB.